Es recurrente pensar que los niños pequeños requieren de movimientos grandilocuentes con ojos, boca y extremidades para que aprendan nuevas palabras. Son muchos los padres que practican este modus ...
Llega un día en la vida de todo niño en el que su habitual cacofonía de sílabas sin sentido, el conocido balbuceo, da paso, casi a modo de pequeño milagro, a la pronunciación de una primera palabra ...